Desobediencia: cine independiente con estrellas

El cine independiente

Un género poco preferido por la audiencia masiva son las películas de bajo presupuesto y que cuentan con un elenco poco conocido, sin embargo es de estas películas donde surgen los directores y actores que serán aclamados años después. Y si bien hay muchas producciones de este estilo que no dejan nada, hay un buen número que tienen sustancia e incluso se llegan a convertir en clásicos como «Memento» de Christopher Nolan o «Pi» de Darren Aronofsky.

Un punto a destacar es que anteriormente los artistas de renombre hacían poco cine independiente, cosa que ahora es más común. Hay actores que activamente buscan encontrar «directores promesas» con los que puedan colaborar y de paso abrirles camino en la meca del cine.

Tal es el caso de la cinta que revisamos hoy, Desobediencia; que incluye la participación de dos actrices consagradas de Hollywood dirigidas por un latino que se está posicionando en el cine de drama.

La trama

Ronit (Rachel Weisz) es una mujer británica, que creció en una comunidad judía ortodoxa y que ha emigrado a Nueva York para vivir una vida más libre. Debido a la muerte de su padre con quien había perdido contacto por años, se ve obligada a regresar a su lugar de origen para los servicios funerarios. Ahí nos enteramos de que la razón de su partida y enemistad con su padre fue un romance con su mejor amiga Esti (Rachel McAdams). Quien ahora lleva un matrimonio de fachada con el mejor amigo de la juventud de ambas Dovi (Alessandro Nivola). Surgiendo así un complejo entramado entre ellos y entre el pasado y presente de ambas protagonistas en medio de una comunidad completamente conservadora.

Un cine de liberación femenina

Sebastián Lelio es el director, originario de Chile. Su tema preferido es de las mujeres que buscan su libertad, así lo ha venido planteando desde sus primeros trabajos. Películas como «Gloria» y «Una mujer fantástica» filmadas en su país natal.

Por ello no es de extrañarse que su primera película de habla inglesa aborde esta temática. El estilo de su narrativa es cuidadosamente escalonada, vamos descubriendo poco a poco tanto personajes como situaciones, y esa falta de información o el descubrimiento de la misma se va dando a cuenta gotas. Dotando a la historia de un suspenso ligero pero continuo.

No solo por las magnificas actuaciones de las dos Rachels, sino por la locación y por la fotografía, es que podemos percibir el ambiente sutilmente claustrofóbico y vigilante. Somos partícipes de un entorno que parece juzgar y limitar en todo momento cualquier gesto y actitud que realizan las protagonistas.

El director logra narrarnos una historia hasta cierto punto convencional que se vuelve taboo por el lugar en el que se desarrolla. Y la química que se genera en entre Roni y Esti nos permite simpatizar con la situación que enfrentan ambas.

Una desde su perspectiva liberada y ya lejos de los estrictos protocolos de su comunidad, y la otra desde su aprisionamiento quizás no físico pero mental y sexual que la están llevando al límite de su personalidad.

En conclusión

Aunque el trailer puede prometer más de lo que en realidad aporta la película, es una excelente muestra de cine independiente. Tal es así que su director ya está en la producción y pre-producción de sus dos próximos proyectos que siguen explorando la misma línea. Uno con la ya estrella femenina mejor pagada del cine, Scarlett Johansson y otro con la joven Florence Pugh. Dato curioso es que al completar estos tres proyectos habrá trabajado con las tres protagonistas de «Black Widow».

Desobediencia es una buena alternativa al cine comercial de costumbre, para descubrir un estilo de historia que amplíe nuestra visión y gusto cinematográfico.

  • Desobediencia (2017) 1hr54min
  • Director: Sebastián Lelio
  • Protagonistas: Rachel Weisz y Rachel McAdams
  • En streaming por Netflix

Curioso de las artes visuales.

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